
Desde hace algún tiempo, muchas organizaciones, empresas, instituciones y personas han comenzado a utilizar la modalidad e-learning para capacitarse sobre diferentes temáticas. La ausencia de horarios y de viajes, la reducción de las distancias, el costo adecuado y la libertad que esta metodología ofrece al usuario demuestra que el e-leanrning llegó para quedarse.
En la educación virtual, como en todos los espacios que la web nos ofrece, el intercambio y la comunicación permanente ocupan un rol fundamental. Cuando hablamos de educarnos a través de entornos virtuales aparece un concepto que dista de la educación tradicional o presencial: el aprendizaje colaborativo.
El aprendizaje colaborativo se define como un sistema de interacciones que organiza e induce la influencia reciproca entre los integrantes de un equipo, en-learning, entre los participantes de una capacitación virtual: docente y alumnos. Si bien, los roles de profesor y estudiante se redefinen en los entornos virtuales, es el segundo quien modifica sustancialmente su acción en el aprendizaje. Este se convierte en un participante activo del proceso de aprendizaje, busca, desarrolla, incorpora y procesa la información ofrecida. Aquí el énfasis se traslada de la enseñanza al aprendizaje,
caracterizada por una nueva relación con el saber, por nuevas prácticas de aprendizaje y adaptables a situaciones educativas en permanente cambio.
En este sentido, considerar a las plataformas e-learning como mecanismos o sistemas para “transportar información” nos lleva a perder de vista que la modalidad e-learning posibilita el acercamiento del alumno al objeto de aprendizaje.
Por lo tanto, si una plataforma utiliza los mejores materiales, es conducida por expertos y emplea lo último en tecnologías, pero no atiende a las necesidades del usuario, lejos se está de lograr que el aprendizaje sea significativo.
Un cambio en la forma en que interpretamos el conocimiento es el punto de partida para que el e-learning funcione. Aquí el conocimiento se comparte, se discute, se activa y lo más importante: se produce. Este deja de ser objeto exclusivo de quien lo trasmite y se transforma en reelaboración y producción.
El éxito de la capacitación a través de e-learning radica en el intercambio y la comunicación permanente, perder de vista esto conduce a que la experiencia de educarse en la web presente algunas fisuras, que condicionan el logro de los objetivos planteados.
En la educación virtual, como en todos los espacios que la web nos ofrece, el intercambio y la comunicación permanente ocupan un rol fundamental. Cuando hablamos de educarnos a través de entornos virtuales aparece un concepto que dista de la educación tradicional o presencial: el aprendizaje colaborativo.
El aprendizaje colaborativo se define como un sistema de interacciones que organiza e induce la influencia reciproca entre los integrantes de un equipo, en-learning, entre los participantes de una capacitación virtual: docente y alumnos. Si bien, los roles de profesor y estudiante se redefinen en los entornos virtuales, es el segundo quien modifica sustancialmente su acción en el aprendizaje. Este se convierte en un participante activo del proceso de aprendizaje, busca, desarrolla, incorpora y procesa la información ofrecida. Aquí el énfasis se traslada de la enseñanza al aprendizaje,
caracterizada por una nueva relación con el saber, por nuevas prácticas de aprendizaje y adaptables a situaciones educativas en permanente cambio.
En este sentido, considerar a las plataformas e-learning como mecanismos o sistemas para “transportar información” nos lleva a perder de vista que la modalidad e-learning posibilita el acercamiento del alumno al objeto de aprendizaje.
Por lo tanto, si una plataforma utiliza los mejores materiales, es conducida por expertos y emplea lo último en tecnologías, pero no atiende a las necesidades del usuario, lejos se está de lograr que el aprendizaje sea significativo.
Un cambio en la forma en que interpretamos el conocimiento es el punto de partida para que el e-learning funcione. Aquí el conocimiento se comparte, se discute, se activa y lo más importante: se produce. Este deja de ser objeto exclusivo de quien lo trasmite y se transforma en reelaboración y producción.
El éxito de la capacitación a través de e-learning radica en el intercambio y la comunicación permanente, perder de vista esto conduce a que la experiencia de educarse en la web presente algunas fisuras, que condicionan el logro de los objetivos planteados.

