
De la misma manera que el rol del docente se redefine en los entornos e-learning, la idea de comunicación y pedagogía también adquieren nuevas significaciones.
Los profesionales que se dedican a al tutoría on line deben contar con una concepción integrada de algunos concepto fundamentales en e-learning.
La tutoría es la relación que establece el profesor con sus alumnos virtuales, junto con el material de estudio y entorno web en el que se desarrolla el curso. Es una mediación entre los contenidos y los estudiantes, con el objetivo de romper las distancias temporales y espaciales propias del aprendizaje virtual.
En tal sentido, una interpretación clara de nociones como comunicación, pedagogía, tecnología y gestión, son fundamentales para aquel que intenta convertirse en un tutor e-learning. En este artículo nos centraremos en dos conceptos relevantes, como son la comunicación y la pedagogía.
En primer lugar, el concepto de comunicación no sólo abarca la presentación y transmisión del contenido formal del curso, sino que se apoya fuertemente en la participación. Las personas se comunican con un propósito particular, es de vital importancia que el tutor reconozca los usos del lenguaje y el contexto sociocultural e histórico desde el cual los estudiantes enuncian sus percepciones. De esta manera, reconoce las historias personales, las motivaciones y vivencias, las expectativas y frustraciones y dicho reconocimiento produce una “puesta en común” entre los participantes.
La construcción de este vínculo no puede pensarse sin una relación constante y motivante con su comunidad de alumnos. Los foros, el chat y el mail son las herramientas virtuales que permiten concretar esta idea de comunicación.
Para referirnos a la noción de pedagogía, es indispensable considerar los paradigmas educativos que guían la práctica tutorial. La idea aquí no es describir cada uno de ellos, sino analizar brevemente el paradigma sociocultural, como eje del e-learning. Este define al tutor como un agente cultural que desarrolla su práctica en un contexto socialmente determinado, fomentando la participación y el involucramiento, promoviendo la intersubjetividad a través del lenguaje. El objetivo final es lograr un uso autónomo de los contenidos por parte del estudiante.
En la dimensión pedagógica la motivación y el seguimiento forman parte de la rutina tutorial. Acciones como el feedback permiten fortalecer y retroalimentar la calidad del aprendizaje, otras más concretas son responder consultas, fomentar el intercambio de ideas, impulsar la elaboración personal, etc.
Sin embargo, poseer una clara interpretación de ambos conceptos no garantiza que la labor del tutor en espacio virtual sea éxitosa. A la incorporación de estos conceptos es necesario sumar una adecuada utilización de las herramientas que nos ofrecen las plataformas educativas. A diferencia de la función académica, el tutor on line, además de preocuparse por el que aprenden sus alumnos, debe ocuparse del como estos transitan el proceso de aprendizaje.
Los profesionales que se dedican a al tutoría on line deben contar con una concepción integrada de algunos concepto fundamentales en e-learning.
La tutoría es la relación que establece el profesor con sus alumnos virtuales, junto con el material de estudio y entorno web en el que se desarrolla el curso. Es una mediación entre los contenidos y los estudiantes, con el objetivo de romper las distancias temporales y espaciales propias del aprendizaje virtual.
En tal sentido, una interpretación clara de nociones como comunicación, pedagogía, tecnología y gestión, son fundamentales para aquel que intenta convertirse en un tutor e-learning. En este artículo nos centraremos en dos conceptos relevantes, como son la comunicación y la pedagogía.
En primer lugar, el concepto de comunicación no sólo abarca la presentación y transmisión del contenido formal del curso, sino que se apoya fuertemente en la participación. Las personas se comunican con un propósito particular, es de vital importancia que el tutor reconozca los usos del lenguaje y el contexto sociocultural e histórico desde el cual los estudiantes enuncian sus percepciones. De esta manera, reconoce las historias personales, las motivaciones y vivencias, las expectativas y frustraciones y dicho reconocimiento produce una “puesta en común” entre los participantes.
La construcción de este vínculo no puede pensarse sin una relación constante y motivante con su comunidad de alumnos. Los foros, el chat y el mail son las herramientas virtuales que permiten concretar esta idea de comunicación.
Para referirnos a la noción de pedagogía, es indispensable considerar los paradigmas educativos que guían la práctica tutorial. La idea aquí no es describir cada uno de ellos, sino analizar brevemente el paradigma sociocultural, como eje del e-learning. Este define al tutor como un agente cultural que desarrolla su práctica en un contexto socialmente determinado, fomentando la participación y el involucramiento, promoviendo la intersubjetividad a través del lenguaje. El objetivo final es lograr un uso autónomo de los contenidos por parte del estudiante.
En la dimensión pedagógica la motivación y el seguimiento forman parte de la rutina tutorial. Acciones como el feedback permiten fortalecer y retroalimentar la calidad del aprendizaje, otras más concretas son responder consultas, fomentar el intercambio de ideas, impulsar la elaboración personal, etc.
Sin embargo, poseer una clara interpretación de ambos conceptos no garantiza que la labor del tutor en espacio virtual sea éxitosa. A la incorporación de estos conceptos es necesario sumar una adecuada utilización de las herramientas que nos ofrecen las plataformas educativas. A diferencia de la función académica, el tutor on line, además de preocuparse por el que aprenden sus alumnos, debe ocuparse del como estos transitan el proceso de aprendizaje.



