
Algunas consideraciones sobre la idea de estudiar en verano.
Desde el año 2000 venimos observando que el aprendizaje informal es una tendencia en crecimiento. Las personas y las organizaciones eligen cada vez la capacitación como un elemento que conlleva a la evolución permanente.
En tal sentido, la tecnología como herramienta de capacitación y su disponibilidad en la web, están a la vanguardia de este movimiento. Esta tendecia continúa creciendo velozmente. En definitiva, el e-learnign llegó para quedarse y para ofrecernos todo su potencial.
Asimismo, las ventajas que presenta la educación virtaul, es conocida por todos los que trabajamos en ella o han tenido la experiencia del aprendizaje on line. Sin embargo, uno de los interrogantes que surge al momento de capacitarse es ¿cuál es la mejor época del año para incorporar conocimientos?.
Esta pregunta es una constante para los directivos de las empresas, cuando deben organizar los planes de capacitación, pero también aparece en aquellos profesionales que desean ampliar su pensamiento. Evaluar el momento en vamos a dedicarnos a estudiar, nos permitirá aprovechar mejor todos los recursos que presenta la educación en línea.
Si bien el uso del tiempo no es el mismo en empresas, organizaciones y personas, en muchos casos, estas optan por capacitarse durante el año, cuando la actividad laboral es mayor y no es posible dedicarle el tiempo que requiere estudiar.
Frente a este panorama, una buena alternativa es capacitarse en los meses de verano, cuando las exigencias laborales son menores o también en el receso estival. Los efectos positivos de dicha elección tienen que ver con que educarse a través de la web, no implica menores esfuerzos que la educación presencial. Requiere la misma dedicación y persistencia que cuando estamos sentados en un aula, frente a un docente que desarrolla una lección.
Por otra parte, porque estudiar en línea significa autoaprendizaje. Es decir que además de incorporar ideas, nociones, conocimientos y realizar actividades e interactuar, cuando estudiamos on line, estamos gestionando nuestro conocimiento. Lo cual consiste en realizar un ejercicio con la información incorporada, donde el resultado es una producción propia.
Siguiendo este planteamiento, elegir el verano para capacitarse significa concentrarse sólo en la activada educativa y no en otras cuestiones que surgen cuando estamos en la ofician.
Entonces evaluar el tiempo en que vamos a aprender y elegir los meses del año de menor actividad, implica aprovechar mejor el tiempo y alcanzar el éxito en la capacitación.
Desde el año 2000 venimos observando que el aprendizaje informal es una tendencia en crecimiento. Las personas y las organizaciones eligen cada vez la capacitación como un elemento que conlleva a la evolución permanente.
En tal sentido, la tecnología como herramienta de capacitación y su disponibilidad en la web, están a la vanguardia de este movimiento. Esta tendecia continúa creciendo velozmente. En definitiva, el e-learnign llegó para quedarse y para ofrecernos todo su potencial.
Asimismo, las ventajas que presenta la educación virtaul, es conocida por todos los que trabajamos en ella o han tenido la experiencia del aprendizaje on line. Sin embargo, uno de los interrogantes que surge al momento de capacitarse es ¿cuál es la mejor época del año para incorporar conocimientos?.
Esta pregunta es una constante para los directivos de las empresas, cuando deben organizar los planes de capacitación, pero también aparece en aquellos profesionales que desean ampliar su pensamiento. Evaluar el momento en vamos a dedicarnos a estudiar, nos permitirá aprovechar mejor todos los recursos que presenta la educación en línea.
Si bien el uso del tiempo no es el mismo en empresas, organizaciones y personas, en muchos casos, estas optan por capacitarse durante el año, cuando la actividad laboral es mayor y no es posible dedicarle el tiempo que requiere estudiar.
Frente a este panorama, una buena alternativa es capacitarse en los meses de verano, cuando las exigencias laborales son menores o también en el receso estival. Los efectos positivos de dicha elección tienen que ver con que educarse a través de la web, no implica menores esfuerzos que la educación presencial. Requiere la misma dedicación y persistencia que cuando estamos sentados en un aula, frente a un docente que desarrolla una lección.
Por otra parte, porque estudiar en línea significa autoaprendizaje. Es decir que además de incorporar ideas, nociones, conocimientos y realizar actividades e interactuar, cuando estudiamos on line, estamos gestionando nuestro conocimiento. Lo cual consiste en realizar un ejercicio con la información incorporada, donde el resultado es una producción propia.
Siguiendo este planteamiento, elegir el verano para capacitarse significa concentrarse sólo en la activada educativa y no en otras cuestiones que surgen cuando estamos en la ofician.
Entonces evaluar el tiempo en que vamos a aprender y elegir los meses del año de menor actividad, implica aprovechar mejor el tiempo y alcanzar el éxito en la capacitación.



