
Internet no sólo se caracteriza por la circulación de información de todo tipo, en cualquier tiempo y lugar. Actualmente la tendencia se ha inclinado hacia la circulación de personas. Antes de comenzar a pensar como un sujeto puede “caminar” por la red, sería interesante establecer que significa circular virtualmente.
Circular en la web significa “ir y venir”, tal cual lo define el Diccionario de la Real Academia Española. Es un movimiento en un espacio donde el cuerpo no tiene participación directa, lo que hacemos aquí es circular con la mente.
Ese transito se materializa a través de las visitas que realizamos en los diferentes portales en los que ingresamos. Con un clic podemos ir de un lado a otro, de un sitio a otro, y así, “caminar” en el espacio virtual.
La acción de circular también tiene que ver con los encuentros. Pensemos cuando vamos caminado por la calle de la ciudad, nos encontramos con miles de personas que no conocemos. Aunque interactuamos con ellas, por el sólo hecho de estar en el mismo tiempo y lugar. En la Web sucede lo mismo.
Pero aquí, tenemos la opción de comunicarnos a través de la gran cantidad de redes sociales que nos rodean en la Web. Estas son formas de interacción social, donde las personas y las instituciones o empresas comparten y se identifican con las mismas necesidades y problemáticas.
No obstante, cual sería el objetivo de las redes sociales, más allá de la interacción y de la posibilidad de “conocer” gente que posee los mismos intereses que nosotros. Una finalidad interesante es que las redes sociales o virtuales permiten organizarse para potenciar recursos.
Esta última oración podría encerrar la premisa de la función de las redes sociales en Internet. No sólo nos relacionamos para intercambiar conocimientos e interactuar sino también para encontrar solución a un problema. Por ejemplo, si hacemos de público conocimiento algún inconveniente laboral, es probable que otro miembro de la red aporte un comentario, del cual puede surgir una probable solución.
Las redes sociales al ser sistemas abiertos posibilitan la pluralidad. Todo comienza cuando un grupo de personas o empresas, que utilizan un soporte técnico determinado, invitan a sus conocidos. Así cada uno de los invitados, a su vez, puede invitar a otros y la red social va creciendo. Esto se puede trasformar en un interesante negocio.
Existen muchísimas redes sociales en la Web actualmente, sólo se trata de encontrar aquella en la que podamos no sólo interactuar sino también encontrar aliados.
Circular en la web significa “ir y venir”, tal cual lo define el Diccionario de la Real Academia Española. Es un movimiento en un espacio donde el cuerpo no tiene participación directa, lo que hacemos aquí es circular con la mente.
Ese transito se materializa a través de las visitas que realizamos en los diferentes portales en los que ingresamos. Con un clic podemos ir de un lado a otro, de un sitio a otro, y así, “caminar” en el espacio virtual.
La acción de circular también tiene que ver con los encuentros. Pensemos cuando vamos caminado por la calle de la ciudad, nos encontramos con miles de personas que no conocemos. Aunque interactuamos con ellas, por el sólo hecho de estar en el mismo tiempo y lugar. En la Web sucede lo mismo.
Pero aquí, tenemos la opción de comunicarnos a través de la gran cantidad de redes sociales que nos rodean en la Web. Estas son formas de interacción social, donde las personas y las instituciones o empresas comparten y se identifican con las mismas necesidades y problemáticas.
No obstante, cual sería el objetivo de las redes sociales, más allá de la interacción y de la posibilidad de “conocer” gente que posee los mismos intereses que nosotros. Una finalidad interesante es que las redes sociales o virtuales permiten organizarse para potenciar recursos.
Esta última oración podría encerrar la premisa de la función de las redes sociales en Internet. No sólo nos relacionamos para intercambiar conocimientos e interactuar sino también para encontrar solución a un problema. Por ejemplo, si hacemos de público conocimiento algún inconveniente laboral, es probable que otro miembro de la red aporte un comentario, del cual puede surgir una probable solución.
Las redes sociales al ser sistemas abiertos posibilitan la pluralidad. Todo comienza cuando un grupo de personas o empresas, que utilizan un soporte técnico determinado, invitan a sus conocidos. Así cada uno de los invitados, a su vez, puede invitar a otros y la red social va creciendo. Esto se puede trasformar en un interesante negocio.
Existen muchísimas redes sociales en la Web actualmente, sólo se trata de encontrar aquella en la que podamos no sólo interactuar sino también encontrar aliados.

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