
Estamos ante la emergencia de un nuevo receptor, las teorías de la comunicación deben redefinir esta noción de cara a un futuro tecnológico.
Las tecnologías de la comunicación y la información han comenzado a modificar y revolucionar las formas de producción, difusión y recepción de la información y por lo tanto alterando las relaciones de intercambios entre emisores y receptores.
Estos dos actores principales del proceso de comunicación están mutando. Es necesario detenerse en esos cambios para comprender que está sucediendo hoy en el campo de la comunicación y la interacción.
En tal sentido, aquí nos ocuparemos del receptor.
Las teorías de la comunicación y principalmente aquellas que parten de una visión positivista, definen al receptor como un eslabón de la cadena de comunicación pasivo y atento a las directivas del emisor. Sin embargo, podemos afirmar que esta definición ha comenzado a desdibujarse en la actualidad.
Es necesario preguntarnos que sucede con este sujeto que puede estar conectado con infinidad de otros, comunicarse e interactuar desde cualquier tiempo y lugar. Deja sólo de recibir sino que comienza también a emitir y así cambia de naturaleza. Podemos hablar de una nueva subjetividad. Este individuo social es capaz de una nueva manera de relacionarse en un espacio globalizado y sin limitaciones.
Por su parte, las ciencias de la comunicación deben iniciar un debate y repensar este concepto, con el objetivo de adaptarse a los tiempos que corren. El cuestionamiento debe partir del modelo unilateral de comunicación de Laswell. Así podemos comenzar a pensar en la subjetividad como punto de partida, para definir este nuevo actor del proceso comunicacional.
Mucho hay por hacer en el campo de la comunicación, el objetivo es pensar en nuevas teorías, nuevos actores y procesos, los cuales devienen de los cambios que introducen las tecnologías en este ámbito. La idea es comenzar a pensar en sentido risomatico.
Las tecnologías de la comunicación y la información han comenzado a modificar y revolucionar las formas de producción, difusión y recepción de la información y por lo tanto alterando las relaciones de intercambios entre emisores y receptores.
Estos dos actores principales del proceso de comunicación están mutando. Es necesario detenerse en esos cambios para comprender que está sucediendo hoy en el campo de la comunicación y la interacción.
En tal sentido, aquí nos ocuparemos del receptor.
Las teorías de la comunicación y principalmente aquellas que parten de una visión positivista, definen al receptor como un eslabón de la cadena de comunicación pasivo y atento a las directivas del emisor. Sin embargo, podemos afirmar que esta definición ha comenzado a desdibujarse en la actualidad.
Es necesario preguntarnos que sucede con este sujeto que puede estar conectado con infinidad de otros, comunicarse e interactuar desde cualquier tiempo y lugar. Deja sólo de recibir sino que comienza también a emitir y así cambia de naturaleza. Podemos hablar de una nueva subjetividad. Este individuo social es capaz de una nueva manera de relacionarse en un espacio globalizado y sin limitaciones.
Por su parte, las ciencias de la comunicación deben iniciar un debate y repensar este concepto, con el objetivo de adaptarse a los tiempos que corren. El cuestionamiento debe partir del modelo unilateral de comunicación de Laswell. Así podemos comenzar a pensar en la subjetividad como punto de partida, para definir este nuevo actor del proceso comunicacional.
Mucho hay por hacer en el campo de la comunicación, el objetivo es pensar en nuevas teorías, nuevos actores y procesos, los cuales devienen de los cambios que introducen las tecnologías en este ámbito. La idea es comenzar a pensar en sentido risomatico.

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